Durante los años 20 en Dinard, la piscina ocupa un sitio privilegiado en el casino, equipada con ojos de buey puestos a nivel del agua para que desde el salón de fiestas no se pierda nada del espectáculo de los nadadores…y de la sala de maquinas.
En nombre de la higiene, el funcionalismo supera al decorado: paredes blancas, lisas, sin molduras, con ángulos redondos, uso de materiales lavables como (...)