Gracias a la aparición de los ferrocarriles, los parisenses construyen estaciones balnearios y refuerzan la primacía de las playas y baños normandos más cercanos a la capital.
Progresivamente los edificios de baños de mar no solo son maquinas para curar, clasificar, o anticipar los peligros sino que también constituyen lugares de placer y de descanso para disfrutar con toda tranquilidad…En 1913 se ha creado la primera asociación internacional de los baños de agua de mar.
Se instalaron salones de descanso en los nuevos establecimientos hidroterapeuticos, así como casinos permitiendo un paréntesis recreativo en el programa de salud.
