Las primicias de la talasoterapia en Francia

Un uso médico.

El primer centro de cuidados para reumatismos y afecciones depresivas abre en el año 1800 en Boulogne-sur-mer, pero el entusiasmo por la talasoterapia cobra cada vez más importancia en Francia a partir del año 1822 después de la apertura del primer establecimiento de baños calientes en Dieppe.

Gracias a la duquesa de Berry, valiente nadadora, Dieppe encabezaba las playas de moda y lanzo su primera estación en el 1824. 10 año después, el alcalde de Dieppe valoro hasta 400 nadadores venían cada temporada por culpa de enfermedades. Se ve al baño como una prueba y una purificación.

En 1847 en Sète, la Señora Hirsch creó el primer establecimiento combinando tratamiento por el agua de mar y cura helio marina.

El año 1860 marca la aparición del sanatorium marino, ancestro de nuestros centros de rehabilitación en ambiente marino, que inculca a finales del siglo XIX la noción de baño de mar terapéutico. Un año más tarde se abre el primer hospital marino en Berck-sur-Mer por los médicos Lhoste y Perrochaud.

El año 1865 brinda otra dimensión a los baños de mar ya que el doctor La Bonnardière inventa la palabra “talasoterapia” con las palabras grecas “thalassa” el mar y “therapeia” el cuidado.

Desde entonces, preconizara la talasoterapia no solo con el uso del agua sino que también las algas, la arena, y el clima marino. En este linaje, en el año 1866 el biólogo René Quinton demuestro la similitud entre el plasma y el agua y publicara en 1904 una obra esencial en las historia de los baños de mar:” el agua de mar, un medio orgánico”.

En 1894 creció el interés en cuanto a la talasoterapia y federo unos 150 médicos durante el primer congreso internacional sobre los baños de mar y de la hidrología en Boulogne-sur-Mer.

En 1899 el doctor Bagot busco un terreno para crear un “instituto marino” y lo encontró en Roscoff, precisamente para el ambiente, la calidad del agua y del aire. Así pudo construir el primer centro de talasoterapia.